La modificación del lenguaje en la “mensajería instantánea.''
La humanidad está en constante evolución y el lenguaje no se ha salvado de este, ya que, vamos adquiriendo nuevas formas de poder transmitir un mensaje a alguien, ya sea escrito o verbal. Sin embargo, la comunicación ha presentado nuevos retos, con la llegada de las Tics, ha provocado que la sociedad recurra a ellas por la rapidez y comodidad que ofrece al mandar un mensaje de texto, pero sin seguir reglas gramaticales ni un buen correcto uso de la ortografía.
Es así como la llegada de la tecnología ha traído consigo nuevas formas de comunicación, con ello los géneros digitales juegan un papel muy importante en la actualidad en la que vivimos, ya que estas permiten que podamos comunicarnos. La mensajería instantánea es un claro ejemplo donde podemos observar este fenómeno. Este ensayo aborda acerca de como las redes sociales han provocado una inmensa transformación en nuestro lenguaje, cambiando por completo la manera de comunicarse, dejando a un lado las reglas gramaticales, sustituyéndolo por mensajes más cortos; implementando abreviaturas, uso de emoticones, y mensajes mal estructurados, pero que su función es la misma y el receptor la entiende. La mensajería instantánea juega un papel muy importante en la manera de como en la actualidad se ha ido modificando nuestro modo de comunicarnos.
El presente trabajo tiene como objetivos; informar como la mensajería instantánea ha cambiado por completo las formas de comunicación, exponer como afecta en un escenario de socialización provocando un desorden comunicativo social. Se espera que a la finalización de este ensayo quien lo lea pueda quiera informarse y conocer como nuestro lenguaje ha sufrido de modificaciones a lo largo del tiempo y como hemos sabido adaptarnos a ellas.
La mensajería instantánea es sin duda una manera de comunicarnos en tiempo real, en los últimos años ha propiciado un incremento potencial en el uso de aplicaciones de mensajería instantánea, entre las más populares están: Facebook Messeguer, WhatsApp, Telegram, Line. Su gran popularidad entre los usuarios se debe a que permite establecer comunicación de una forma rápida con cualquier persona del mundo, a través de mensajes de texto, mensajes de voz, llamadas de voz y videollamadas. Estas redes sociales que son utilizadas como un medio de comunicación pero que a su vez está teniendo un impacto negativo, puesto que. han originado una inmensa mutación en nuestro lenguaje, provocando la aparición de nuevos usos lingüísticos antes jamás imaginados, un claro ejemplo de ello es, la incorporación de los emoticones como un modo de expresión, usados en nuestros tiempos en conversaciones de texto y que tienen la finalidad de poder transmitir una expresión facial o un estado de ánimo, sin la necesidad de escribir una palabra. Asimismo, la implementación de las abreviaciones ha producido que las palabras ya no se escriban completamente, sino que se reduzcan mediante letras finales o centrales.
Nuestro lenguaje se ha ido adaptando a estas nuevas maneras de comunicación y es que las personas cuando escriben un mensaje de texto, no prestan atención o simplemente no les importa respetar los signos de puntuación, la ortografía y sintaxis de lo que están redactando, causando una completa deformación del lenguaje.
Cabe destacar que el artículo de investigación “La red como escenario de socialización: una reflexión sobre los jóvenes y la Mensajería Instantánea”, publicado en la revista Colombiana de Educación, informa que la sociedad ha sufrido de cambios drásticos comunicacionales debido a la tecnología y que esto ha desencadenado la mutación del lenguaje escrito y no escrito, menciona también que este escenario de socialización altera totalmente el orden comunicativo y por lo tanto nuestro lenguaje. Además de considerar la mensajería instantánea como un escenario de socialización y como una metáfora de la cultura juvenil por sus características de libertad, inmediatez, selectividad y satisfacción. Por otra parte, los autores del artículo remarcan mucho este fenómeno como un conflicto de mutabilidad, además de generar una grave preocupación en una audiencia joven, ya que, resalta que es quienes afecta más en su lenguaje, alertando que pueden tener problemas al escribir algún tema de carácter formal en algún futuro.
Pérez y Mejía (1996) señala que el joven se encuentra frente a: “Una nueva realidad de globalización fragmentada; ya que por un lado, los nuevos fenómenos nos hacen ciudadanos del mundo, pero al mismo tiempo las particularidades culturales y sociales en los cuales son recibidos, las recontextualiza haciendo de este hecho universal, un epifenómeno específico y diferenciado en cada lugar social y cultural, de tal manera que esta ciudadanía del mundo se hace específica en el lugar local en el que cada cual desarrolla sus prácticas sociales ( p. 17)”
Por otra parte, el artículo “Alteraciones del lenguaje en la era digital”, publicada en la revista comunicar, hace hincapié en que una característica del lenguaje es su continuo crecimiento y evolución en todos los aspectos, estos cambios en el lenguaje han despertado el debate sobre si se trata de evolución o involución, diciendo que esto puede perjudicar en un contexto académico, por ejemplo, cuando se les pida realizar algún trabajo, el estudiante se le dificultara utilizar una correcta ortografía, es así como este autor la considera la alteración de lenguaje en la mensajería instantánea como un desafío profesional al que nos enfrentamos en el terreno de la comunicación, en consecuencia una influencia negativa para futuro y desarrollo de los jóvenes.
Con base al artículo “La escritura SMS: una forma "rebelde" de adaptación a los nuevos medios de comunicación”, pone en manifiesto que el lenguaje SMS, es una forma reciente y una práctica de comunicar. Este nuevo lenguaje reside en decir lo máximo en el mínimo espacio posible, provocando en un límite máximo de caracteres, causando así la adaptación de abreviaturas, del mismo modo, el reemplazo de sonidos por números, la exclusión de vocales y la sustitución de emoticones que demuestran emociones. La autora del artículo muestra una cierta preocupación, ya que los usuarios que utilizan este tipo de lenguaje son especialmente los jóvenes, hace mención que al hacer uso de este tipo de comunicación en la escritura perjudica sus competencias lingüísticas y ortográficas en un contexto académico. Resalta que El lenguaje SMS tiene que ser entendido como un código diafásico, es decir, que sólo se debería utilizar en las situaciones de comunicación que lo requieren, como una escritura adaptada a los nuevos entornos de interacción y de ser así no se puede considerar como un peligro ya que se diferencian en el contexto en el que puede ser usado.
Está claro que la llegada de los géneros digitales ha provocado que nuestro lenguaje haya sufrido de mutaciones debido a la mensajería instantánea, Puesto que esta idea de modificar el lenguaje nace como una forma de escribir fuera de las normas establecidas, un lenguaje inventado, adaptado y utilizado por usuarios que intentan crear un lenguaje práctico, rápido y sencillo. Sin duda, es un problema que afecta nuestra manera de comunicarnos, sin embargo, su utilización debe saber usarse dependiendo de la situación, por ejemplo, en contextos informales para no causar problemas en un ámbito educativo o profesional.
Para terminar, es realmente un fenómeno como el lenguaje ha sido transformado y adaptado a las nuevas maneras de comunicación, conforme pasan los años, es bien dicho que la tecnología está en constante evolución, así que realmente esto podría traer nuevas maneras de comunicarse en un futuro próximo, mucho más sencillas de emplear.
Referencias
Bini, C. (2018). La escritura SMS: una forma "rebelde" de adaptación a los nuevos medios de comunicación.
Castiblanco, A. y Diaz, J. (2010). La red como escenario de socialización: una reflexión sobre los jóvenes y la Mensajería Instantánea. Revista Colombiana de Educación, (58),140-151.
Heid, N. (2015). The Evolution of The Language Used In Social Media.
Parrilla, E. (2008). Alteraciones del lenguaje en la era digital. Comunicar, XV (30),131-136.